A finales de los 90 se emitía en televisión una serie llamada Ally Mcbeal ambientada en un buffete de abogados, en la que se daba una situación poco común, el aseo era unisex.
Esta configuración, que daba mucho juego en la serie, al ser lugar de cotilleos y desencuentros, parece ser ciencia ficción en nuestra vida cotidiana.
Ya la normativa laboral obliga a que los baños sean diferenciados, pero deja la puerta abierta a que tengan una parte común (lavamanos) y las cabinas sean las que están separadas por género.
| La imagen la he sacado de Wikimedia Commons donde afirman que es de dominio público |
Cuando lo pienso, creo que el problema realmente es que las cabinas no estén completamente cerradas y se oiga todo, pero eso no tiene tanto que ver con el género de quien pueda estar al otro lado. Puedo entender que resulta incómodo saber que alguien con quien trabajas están oyendo como orinas, o cómo te cambias la compresa, y que sobre todo en este último caso, parece que es un poco menos violento si sólo hay féminas en el baño. Pero creo que esto es una muestra más de cómo seguimos dándole mucho peso a la diferencia de géneros.
Quiero decir, cualquier hombre adulto que se relacione con normalidad, sabe que las mujeres todos los meses tienen la regla, y a poco que haya mujeres en su vida privada (sean familiares, amigas o parejas) sabrá que para poder seguir con su vida esos días usan compresas y tampones, por lo que no debería ser tan terrible que, por casualidad escuche esa secuencia de sonidos característica cuando se hace uso de las mismas.
Aunque todos preferiríamos que nadie sepa qué hacemos en ese espacio que está socialmente asignado al terreno de la intimidad de cada uno, lo cierto es que todos vamos a lo mismo, no debería asustarnos tanto.
Que digo yo que lo ideal, es que en un aseo, sea unisex o no, debería garantizarse un mínimo de privacidad a las personas que lo usan, para evitar cruzarte con alguien con un pasillo y pensar "qué vergüenza, sabe que acabo de cagar".
Pero, si partimos de la base
que la gente tiene un mínimo de civismo, ¿qué problema puede haber en
que al acceder yo al aseo, haya un señor lavándose las manos? ¿O en que yo esté recogiéndome el pelo frente al espejo y entre un compañero a una de las cabinas?
Además, simplificaría mucho la vida a las personas transexuales, que no tendrían que enfrentarse a las miradas de quienes no entienden que usen el aseo correspondiente al género con el que se sienten identificadas. Una puerta para todo el mundo, y un poco menos de prejuicios estúpidos.
INDAGANDO UN POCO MÁS
Una noticia relacionada (es de hace 2 años) --> Polémica por baños mixtos en una universidad Argentina.(Me sorprende que los estudiantes no abran un poco la mente)
Parece que a principios de este año se planteó esa alternativa para los aseos públicos (que no de trabajo) en locales pequeños de Madrid - La gente no parecía muy conforme, decían que "los hombres son más sucios", "las mujeres perderían intimidad" y que "ellos tendrían que hacer más cola".
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