jueves, 8 de enero de 2015

Sin facebook

Hay una anecdota que cuenta siempre mi tía, sobre una chica que en una fiesta, y probablemente bajo el efecto del alcohol, les contó el trauma que tenía, porque de pequeña no tenía una agenda, voy a suponer que de teléfonos. El caso es que la anécdota culmina con la frase en tono dramático de la tipa 
"¡no tengo agenda, no tengo pasado!"

WHAT THE FUCK?? Todos sabemos que las drogas son malas. Fuera del ambito de mi familia, no tiene mayor trascendencia esta historia. El motivo por el que la saco a valeo, es porque me veo en unos meses o años diciendo "¡No tengo facebook, no tengo pasado!". Y es que aprovechando que los señores del caralibro han cambiado por enésima vez sus políticas de privacidad, y después de leer este artículo, decidi, cerrar los ojos, respirar hondo y eliminar mi cuenta definitivamente.

Y resulta raro no tener un facebook que mirar. Quizá en pocos meses por presión social me haga otro, todo se vera. 

Si analizo mi paso por LA red social, no he sido una usuaria de las que suben compulsivamento fotos en pose ¿sensual? sacando morros, no contaba mi vida instante a instante, y pocas veces comentaba lo de los demás. De hecho, durante mi andadura en facebook (que empezó en 2006, antes de que se conviriera en lo que hoy es) he hecho varias limpias de contactos (fulano con el que fui a un curso de tenis, no me interesa tu vida, gracias), he procurado subir las menos fotos posibles, y de tanto simplificar he acabado reduciendo su uso a:

a) publicar ofertas de empleo que me llegan, por si a alguno de mis contactos le interesa.
b) curiosear el muro, muchas veces sin mucho interés (saco el mv, miro el facebook, cierro el facebook, ni puta idea de lo que he leido, abro el facebook de nuevo y ya estamos en bucle) y cotillear perfiles de conocidos.

y de vez en cuando

c) expresar mis opiniones y disconformidad con el mundo.

Ahora que estoy fuera...
Lo de las ofertas, bien puedo hacerlo por twitter y wasap (o que se buscan la vida, hombre, que ya son mayorcirtos para buscar trabajo por sus propios medios)

Lo de curiosear, pues oye, se echa de menos, supongo que iré superando el mono, pero....
y ahora ¿donde cuento yo mis mierdas?

Sí señores, a falta de facebook, bien podría pasarme por aquí de vez en cuando a contar historias que sólo a mí me interesan. O lo mismo se me pasa el mono de lanzar al mundo mis opiniones y dejo este blog morir antes de darle una oportunidad de levantar cabeza.

Escribo para mí, así que no prometo nada.

Y con eso y un bizcocho, hasta las 8, de algún día de estos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

¿Y tú cómo lo ves?